¿Quién soy?

Hace muchos años, en un curso de oratoria, me pidieron como tarea que preparara una presentación personal, de tipo simbólica.

Luego de pensarlo un poco, me identifiqué con un navegante que en sus viajes recorre su propia vida. Escribí de manera poética un recorrido llamado "Navego" con una simbología bastante clara, que fue muy festejado por mis compañeros y docente.

Al poco tiempo la idea de navegar se asoció a la web y cuando intenté chatear por primera vez me di cuenta que necesitaba un sobrenombre. Pense que "Navegante" era uno muy indicado (en homenaje a aquella autopresentación), pero creí erróneamente que el sobrenombre solo podía tener ocho letras de extensión, así pues, entre a chatear como "Navegant".

Con el tiempo y a través de los comentarios que recibía, descubrí de "Navegant" era un nombre con identidad propia, que no significaba nada en ningún idioma importante, pero que sin embargo era elegante, fácil y remitía implícitamente a la idea de "navegar", aquel concepto con el que me sentía afín.

Pasado el tiempo, mi hermano mayor me hace un regalo muy original: un dominio en Internet (la propiedad de una dirección determinada en la web): http://www.Navegant.com.ar

Entonces tenía yo un potencial sitio en la red con mi sobrenombre y no tenía la menor idea sobre qué hacer con él.

Lo obvio era hacer una página personal, pero a veces eso implica contestar preguntas menos obvias como: ¿quién soy?

En búsqueda de esa respuesta comencé a incorporar un collage de textos, fotos, canciones, poesías, cartas, dibujos que parecen inconexos pero que juntos transmiten un sentimiento, un universo personal, tangible, con inquietudes, virtudes y defectos. Un recorrido aleatorio sobre instantes de mi vida o cosas que me parecen importantes, que siento que me definen de alguna forma.

Mi objetivo personal era claro, seguir contestándome la gran pregunta ¿quien soy? El objetivo que intentaba lograr con los visitantes del sitio también fue aclarándose: provocar, a través de trazos de mi universo personal, sensaciones y sentimientos.

Siempre creí que para lograr sentimiento en otra persona es indispensable exponer algo propio, y en la página me expuse lo más que pude, con un poco de exhibicionismo y mucha vulnerabilidad.

¿Cuál es el sentido de exponerse?: Recibir, sólo de vez en cuando, un mail de una persona extraña que sintió que mi propuesta le llegó.

Es la mejor paga y una devolución insuperable.

Quien visita http://www.Navegant.com.ar puede espiar dentro de mí y compartir algunas cosas que creo importante.

¡Buen viaje!

Navegant

Juan Manuel Campaya