Acuario

Signo de aire, bajo la dominante de Saturno y Urano. Solo el primero impulsa al hombre a su destino, sea este feliz o ingrato. Urano confiere a quienes domina, afición a exploraciones espirituales o científicas. Ambos planetas sujetan a Acuario al más seductor de los equilibrios: intelectualidad, libertad de espíritu e inteligencia, virtudes a la que desequilibra una extraordinaria intuición y versatilidad que a veces hace incomprensible su comportamiento. Es fácil que nunca se olvide a un Acuario. Es el signo de la máxima seducción, de esperanza y de comprensión. Interpreta intuitivamente a los demás y sabe por una especie de videncia, que piensan, son y esperan. Estas cualidades hace que se le quiera demasiado pues a veces dejan tras de sí cierta decepción, porque viven más que en el presente, en el futuro. Individualistas y libres de espíritu, no aceptan dogmas ni restricciones y son guiados por su elevada moral y responsabilidad. Tienen algo de inventor y técnico: son muy hábiles para las realizaciones y los arreglos. Se oponen a la indecisión, lo convencional, la pedantería y limitaciones de su libertad. Son inclinados a las cosas poco corrientes y les gusta lo inesperado. Emotivos e inestables, de la depresión o del descontento pueden pasar al entusiasmo y a la serenidad. Reservados, si encuentran dificultades, tratan de resolverlas sin ayuda.

La Acuariana tiene un gran encanto personal, es de apasionadas reacciones, sincera, pero un poco despegada. Le agrada trabajar pero no es afecta a disciplinas rigurosas.

Acuario hombre vive en el mundo de sus ideas y difícilmente se deja influir. Es fiel a su doctrina, a sí mismo y a su moral. Generalmente atractivo, las mujeres lo rodean, pero ama a su modo. Sabe no herir y logra dejar más recuerdos amables que pesares.

Acuario armoniza generalmente con su propio signo, Géminis, Libra, Sagitario, Aries, Cáncer, Virgo y Capricornio. No así con Escorpio, Tauro, Leo y Piscis, cuyas características no favorecen en principio sus buenas relaciones.